Wednesday, April 19, 2006

Macedonia

Estoy desolada: he roto mi promesa. Pero me importa un pimiento morrón: me broto y me desbroto cuando quiero. Es lógico si tenemos en cuenta la macedonia de frutas en la que estoy sumida: mi media naranja pone su atención en los melones de otro frutero. Sí, hombre, hasta ahí podíamos llegar!!

Lo peor: las argumentaciones que pretende esgrimir en su defensa. Patéticos intentos de conservar sus ojos en sus respectivas cuencas.

Me pasa por idiota, por ser persona tolerante: "Haz lo que quieras, cielo, pero que no te pesque". Y le pesqué. Es cuestión de mala suerte, macho, pero así es. Es similar a los coches (De 9 a 100 en X segundos) solo que a la inversa y en cuestión de confianza: hecha añicos ha quedado, aún más perturbada por sus excusas baratas.

Y el objeto de mis desdichas? Ella, G. M. Guapita de tetas (no digo de cara, puesto que la foto únicamente se centraba en tu ridículo sujetador de topitos y no te veo la jeta de zorrón desorejado): no te acerques a mi, pero ni por casualidad, chata, que como te agarre, te despellejo, pero tranquila, también, sin acritud. Y así, todo ello, tirando a suave y en el momento más down de mi odio infernal hacia tu persona.

Y respecto a ti... ejem.. Ya se me ocurrirá algo para hacerte entender que con la fruta no se juega y muchísimo menos con la ajena!!